Fonendos y Mazmorras

Donde la palabra es el viaje y el destino un misterio

Posts Tagged ‘Libros’

“En un agujero en el suelo…”

Posted by iggarate en 30 agosto, 2010

“En un agujero en el suelo, vivía un hobbit. No un agujero húmedo, sucio, repugnante, con restos de gusanos y olor a fango, ni tampoco un agujero seco, desnudo y arenoso, sin nada en que sentarse o que comer: era un agujero-hobbit, y eso significa comodidad…”

(El Hobbit)

Esta, y ninguna otra, fue la frase que había escrita en el reverso del pasaje que me llevó, hace ya muchos años, a un continente nuevo, uno con mucho que descubrir. Recuerdo, y no sin cierta añoranza, las 5 veces que tuve que empezar el libro antes de llegar a pasar de la primera página. Ojalá pudiera volver a hacerlo una vez más y descubrirlo todo desde el principio.

Desde entonces, no he podido dejar de tener en las manos un libro, tuviera el tiempo que tuviese y estuviera donde estuviese, siempre necesitaba llevar conmigo un libro que poder leer, un mundo que poder explorar y unos amigos con los que poder viajar. Aún ahora, rodeado de libros de texto que ocupan la gran mayoría de mi tiempo, saco algún rato esporádico para disfrutar de la lectura.

Y una de las cosas que me hacen disfrutar de los libros es el roce de las páginas en mis dedos, su crujir cuando las paso una a una, el olor que desprenden las amarillentas páginas de un libro leído por 5 o 6ª vez, si no más. Ver los libros apilados en las estanterías, sus formas y colores, la rugosidad de algunas tapas contrastando con el suave roce de otras, mientras los sujeto entre mis manos y disfruto con sus letras.

A veces imagino a quien las escribía, frente a un folio en blanco en una máquina de escribir, una línea parpadeante en la pantalla de un ordenador o, dependiendo de la antigüedad del texto, frente a una pluma goteando tinta encima de un amarillento pergamino. Esta última es, sin duda, mi favorita. Si pudiese llevar el blog al papel, editarlo en cuartillas en lugar de en la fría red, no dudéis ninguno que lo haría. No hay nada comparable a una pluma recorriendo una hoja en blanco, dejando tras de sí unas líneas que, con suerte, alguien más leerá algún día.

Por eso, a pesar de llevar un blog, leer otros tantos en la red y disfrutar de cuantas películas on-line puedo, tengo que confesar aquí y ahora mi aversión hacia la nueva y creciente moda de los lectores de libros electrónicos y todas sus “ventajas”. Más libros en menos espacio, cientos de libros en un solo bolsillo, libros que no envejecen ni se estropean. A cambio, libros fríos, sin vida, todos en la misma página y el mismo formato. Es como contar una historia en el mismo tono, obviando las inflexiones de los momentos de máxima tensión, ignorando los sucesos trágicos y los instantes de reflexión. Los protagonistas de la historia y los lugares que recorren, estarían tapados por un velo imposible de descorrer, ocultos tras una neblina que daría a la escena un tono de irrealidad que no se podría ignorar.

Y ahora, si me disculpáis, tengo algo que hacer. El olor me llega hasta aquí y no puedo ignorarlo. Cada fibra de mi ser tira de mí en una única dirección. Veo desde aquí las páginas amarillentas, desgastadas del uso. El libro parece mirarme, sabiendo que no puedo resistirme a él. Sabe que fue el primero y, quien sabe, quizás algún día sea el último. Por el momento voy a disfrutar de él una vez más, de su tacto, de su olor, de su susurro…Estoy seguro de que hay pasajes que puedo recitar sin mirarlos… ¿cómo era? ¡Ah , sí! Decía algo así…  “En un agujero en el suelo, vivía un hobbit…”. Aunque, en estos momentos, quizás sea más adecuado decir, “En unas páginas de un libro vivía un hobbit. No unas páginas frías, brillantes, electrónicas, con tacto de metal y carente de olor, ni tampoco unas páginas blancas, finas e impolutas, sin nadie que las pase o las lea: eran unas páginas amarillentas, y eso significa inmensidad…”

Posted in Opinión | Etiquetado: , , , , | 4 Comments »